Era
una
vez
un
señor
con
el
nombre
de
Antonio
Antonio
El
vivía
en
una
residencia
pero
se
sentía
sentía
muy
solo
y
triste
Un
día
estaba
sentado
en
un
banco
y
escuchó
un
ladrido
ladrido
Empezó
a
buscar
y
encontró
un
perro
que
tenía
mucha
hambre
Antonio
Antonio
fue
a
la
cocina
y
cogió
un
poco
de
galleta
para
el
perro
Se
pasaron
los
días
y
el
perro
ya
no
salía
de
la
residencia
y
Antonio
Antonio
iba
a
dormir
y
despertaba
queriendo
jugar
y
dar
comida
al
perro
su
nuevo
amigo
los
funcionarios
compraron
comida
para
que
Antonio
Antonio
pudiera
dar
al
perro
pues
pues
los
funcionarios
percibieron
percibieron
que
Antonio
Antonio
estaba
más
contento
y
Antonio
Antonio
se
dio
cuenta
que
tenía
un
nuevo
amigo
para
la
vida
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