a veces
nos
preocupamos
tanto
tanto
por
tener
todo
bajo
control
control
que
olvidamos
que
los
mejores
momentos
suelen
suelen
nacer
de
lo
imprevisto.
imprevisto.
Aprender
a
soltar
un
poco
el
freno
no
es
perder
el
rumbo;
rumbo;
es
darnos
darnos
el
permiso
permiso
de
disfrutar
disfrutar
el
viaje
mientras
mientras
llegamos
a
donde
queremos
estar.
estar.