Había
una
vez
una
niña
llamada
llamada
Ricitos de Oro
una
vez
su
mamá
le
dijo
vete
vete
a
la
casa
de
los
osos
Ricitos de Oro
vio
su
casa
y
ella
centro
los
osos
salieron
de
la
casa
y
fueron
del
camino
Ricitos de Oro
entró
a
su
casa
y
encontró
tres
platos
de
sopa
no
puedo
probarla
probarla
porque
era
demasiado
demasiado
caliente
dijo
Ricitos de Oro
y
está
probó
su
cremallera
demasiado
demasiado
mediano
Ricitos de Oro
dijo
que
la
cama
era
perfecta
perfecta
y
se
puso
a
dormir
y
roncar
y
silbar