Había
una
vez
una
ardilla
que
se
llamaba
Nina.
Nina.
Nina
Nina
era
muy
aventura
y
le
gustaba
lupa
todos
los
rincón
aunque
siempre
se
metía
en
pequeños
problemas
Un
día
encontró
una
brillante
bellota
dorado
Decidir
mostrar
a
sus
amigos
pero
en
el
camino
rodó
montaña
abajo
y
desapareció
entre
los
árboles
Triste
empezó
a
lupa
En
el
camino
ayudó
a
un
pájaro
a
encontrar
su
nido
y
a
un
erizo
a
cruzar
un
charco
Aunque
no
encontraba
su
bellota
Nina
Nina
estaba
feliz
por
ayudar
Al
final
del
día
volvió
a
su
árbol
y
allí
estaba
su
bellota
en
la
puerta
de
su
hogar
Entendió
que
lo
más
importante
no
era
la
bellota
sino
sino
todo
lo
bueno
que
había
hecho
durante
el
día
Ayudar
a
las
personas
siempre
será
lo
más
bello
que
harás
en
tu
vida