Había
una
vez
un
niño
llamado
Alberto
Alberto
que
le
gustaba
mirar
el
cielo
Un
día
vio
un
cohete
y
decidió
subir
en
el
cohete
En
el
camino
vio
muchos
planetas
y
una
ardilla
viajera
que
saludaba
desde
una
estrella
Después
volaron
junto
a
un
avión
y
más
tarde
condujeron
un
coche
mágico
mágico
que
podía
viajar
por
el
espacio
Alberto
Alberto
dijo
contento
este
es
el
mejor
viaje
del
espacio
y
cuando
volvió
a
casa
miró
al
cielo
otra
vez
pensando
en
su
siguiente
aventura
Twitter
Facebook